A TODAS LAS ALUMNAS, PRESENTES Y AUSENTES
Gracias por darnos la oportunidad de recuperar nuestra dignidad de profesores, dignidad tan deteriorada hoy. Gracias por recordarnos como éramos y no como somos, por haber formado parte de vuestros proyectos y de vuestras ideas. Nos disteis mucho entonces, nos lo habéis dado nuevamente ahora. Sois una parte muy importante de nuestra vida. Si ha sido fértil, algún crédito os corresponde.
El 21 de junio de 2003 fue un día especial, lo será siempre. Porque si en la vida hay un antes y un después ese día es la referencia, y sois vosotras la razón. Gracias por vuestro afecto y por vuestro cariño. Gracias por guardar lo mejor de nosotros en vuestro corazón.